La ley del espejo 10


La Ley del Espejo,

es  LA herramienta fundamental  para nuestra evolución.

Cuando la ley del espejo llego a mi vida, me pareció cuanto menos curiosa. Igual a ti te pasa lo mismo.

¿La ira, el enfado, la molestia que siento es por algo que es mío?

No. No puede ser tan sencillo, me dije.

Sin embargo, exceptuando el libro de Yoshinori Noguchi, en versión novelada y algunos artículos de internet, no encontré mucho al respecto.

La frase, atribuida a Buda seguía llamándome.

“Todo lo que te molesta de otros seres, es algo que no has resuelto en ti mismo”.  

Como maestra de reiki, y sanadora akáshica, comprendo que la utilidad de esa ley es innegable.  Así que empece a trabajar con ella….

Primero incredulidad.

Ley del Espejo:¡¿ pero qué dices?!

Un espejo es una superficie que refleja, eso lo sabemos todos.

El espejo del baño refleja tu persona ( y te pones presentable). Pero y ¿cuando tus amigos, tu jefe o ese desconocido te hacen de espejo? Hablas con ellos, en una situación determinada, y te sientes mal. O te sientes bien, que los elogios también son espejos. 😉 . Te ves dando un consejo a una persona… uy, uy, ¿Qué le has dicho? ¿Dónde te puedes aplicar eso que has dicho en tú vida. ?

Quizá, en lo que no hemos caído, es que todo a nuestro alrededor son espejos. Y, cuando digo todo, quiero decir TODO.

La ley del espejo nos dice:

solo entendiendo la razón por la cual no te gusta lo que ves en otra persona podrás avanzar

¿Por qué ley? La ley del espejo y las leyes universales

El desconocimiento de la ley, no exime de su cumplimento. Eso lo hemos oído todos en algún momento. Y no es solo una frase: es el artículo 1, del código civil

Y este multiverso en el que vivimos tiene unas cuantas propias. La ley universal es una regla, un limite. Algo igual para todos. Y al igual que las leyes humanas tu puedes elegir tu comportamiento respecto a ellas, las consecuencias de esas leyes las sufres igual.

La Ley del Espejo

La Ley de la Vibración sería la ley más importante de este multiverso. Esta ley viene a decir que todo vibra, todo en este universo tiene una vibración. Y todo tiene una vibración determinada.

Dos aspectos de esta ley que trabajan con la base de que todo vibra serían

  • La ley del espejo,  nos muestra a través de los demás, aquello de lo que necesitamos ser conscientes para aligerar la carga que llevamos a la espalda. Que en su mayoría, son asuntos no solucionados.
  • La ley de la atracción  dice que vibraciones similares se atraen. Como un imán.

Fundamentos de la ley del espejo.

La teoría del espejo se basa en que el creador / el multiverso, (yo le he llamado así, tú puedes usar la palabra que más te guste) quiere que avancemos, quiere que consigamos nuestros sueños.

Todos hemos visto la fotografía de un gatito reflejado en un espejo. En dónde el reflejo del espejo es un león. Ese reflejo es nuestro potencial. Todos tenemos esa fuerza dentro de nosotros que nos llevará a alcanzar nuestra plenitud. Nuestros sueños. Y la ley del espejo nos ayuda.

¿Qué es un espejo? ¿Para qué sirve?

Básicamente, un espejo es una superficie que devuelve la imagen de aquello que se refleja en el.

Lo que se refleja en el podemos ser nosotros mismos, preparándonos para salir de casa, por ejemplo.  Justo en este momento comprobamos cual es la imagen que enseñamos al mundo. Y si no nos gusta, nos retocamos el pelo, nos cambiamos la ropa, los accesorios…

Lo que se refleja en el puede ser lo que tenemos detrás. Usando el escudo como Perseo, que no iba a mirar a los ojos a Medusa.

Sitúate frente a un espejo. Mira tu pelo, te acabas de despertar, tu pelo esta despeinado. Cierra los ojos, y mantenlos cerrados ¿Qué sucede? ¿Tú desapareces? ¿Tú pelo sin peinar desaparece? ¿Tu pelo se peina solo? Lo que tienen los espejos, es que si te pones frente a ellos, y cierras los ojos, se sigue reflejando lo que pasa. Y esto, es lo que nos pasa en la vida diaria, vamos con los ojos cerrados y no vemos los espejos.

Pero, al igual que ya sabemos como usar el espejo del baño para comprobar cual es la imagen que mostramos al mundo,

podemos usar los espejos del mundo para nuestro desarrollo personal.

Para que sirve la ley del espejo

Eso es, así de sencillo de decir. Gracias a los espejos del mundo, podemos ir quitándonos todo el peso de nuestras mochilas. Esas, que llevamos a la espalda, y que llegado el momento, pesan tanto que no nos dejan movernos. Nosotros decimos que es la edad, que determinadas cosas a determinada edad no se pueden cambiar. Se puede.

Mediante la observación y posterior aceptación de los espejos podemos ir vaciando las mochilas poco a poco.

Y ¿Por qué querría yo la ley del espejo en mi vida?

Estoy segura de que recuerdas el cuento zen en el que un guerrero le pide a un maestro que le enseñe. El maestro le invita a un té. Empieza a servirlo, y sigue sirviendo té en la taza hasta que este se derrama.  “No se puede llenar una taza que ya esta llena.”

Del mismo modo, no entraran las cosas que pides en tu vida si antes no vacías la mochila.

¿Cómo reconocer los espejos? ¿Este espejo es realmente mío?

Nuestros espejos se muestran en nuestro día a día de una forma muy sencilla. Cuando algo nos molesta de otra persona, es un espejo.

Tenemos que recordar que todas las personas que nos rodean, todas las cosas que nos rodean, no están allí por casualidad, están por causalidad. Están para mostrarnos algo.  Todas las personas que nos rodean todas las pequeñas cosas que nos molestan de ellos, es algo que nos molesta de nosotros mismos.

No tiene porque ser conocidos. También pueden ser completos desconocidos, que te enseñan algo. Personas que se te cruzan el tu camino.

Hace poco, se me cruzo un señor mayor, y acabe gritándole. Como no he gritado a nadie. Y por una tontería. Así que, cuando llegue a mi casa ya más calmada me dije…. ¿y esto? ¿Qué me refleja la actitud de este señor?

Es decir, todo lo que ocurre en la vida, encontronazos, peleas, discusiones, problemas en general, suceden para que nos demos cuenta de algo. Las casualidades no existen.

Pero el espejo refleja también otras cosas. Refleja lo bueno, así que cuando haces un piropo, tipo ¡que bien hablas! Es que has reconocido algo que esta en ti.

Recuerda, nuestra mochila se proyecta hacia fuera para que la limpiemos. Y nos da pistas para que sepamos por donde mirar.

 Algo que me molesta en otro es algo que esta en mí. 

Es algo que esta en mi. Que no me gusta. Y que no lo se. Si yo lo supiera y si estuviera aceptado, o fuera consciente no, no me molestaría.

Un ex-jefe, voy a llamarle Galdós. Recuerdo ese día casi como si fuera ayer… hace 12 años llegue al trabajo el primer lunes de junio, ese fin de semana, acababa de enterrar a mi abuela. Estaba destrozada. Pero aún así, la antipatía que sentí por él fue instantánea. Palpable. Cuando llegue a casa y mi chico me pregunto por el jefe nuevo, le dije. Me va a despedir. !!¿Te ha dicho eso?!!- me preguntó. No, claro que no,  Y eso mismo le dije a mi mejor amiga. Los dos me dijeron que estaba paranoica.

Efectivamente, me despidió unos meses más tarde. Pero, solo un tiempo después me dí cuenta de lo que paso. En su forma de vender, en esos momentos, ( que hace mucho que no le veo y no se sí ha cambiado) había cosas que no me gustaban. Pero, esa forma de vender, estaba dentro de mí. Era una forma de vender que no me gustaba, ni me gusta, pero en la que podía acabar trabajando. Y lo que es peor, una parte de mí, sí que quería.

Los espejos se nos suelen presentar de distintos modos.

  • Sí vas por la calle, estás en el trabajo, con la familia… sabremos que estamos delante de un espejo cuando sintamos una reacción desmedidas contra algo, si algo te afecta de tal forma que tienes sentimientos negativos como humillación, impotencia, frustración, odio, rabia.
  • Alguien te dice: ¿ pero como te coges semejante enfado por tamaña chorrada.? O algo similar.
  • “¡Uy,! que mala espina me da”, eso sigue siendo el espejo, por mucho que siguiendo la evolución de la persona resulte que esa instinto es correcto. Eso que no te gusta lo tienes dentro de ti. Y puede salir.
  • Estas hablando con un amigo y de repente te ves dándole un consejo. Mira, donde puedes aplicar ese consejo en tú vida.  Lo mismo si hablas de un tercero.

También puedes sentarte tranquilamente en el sofá y responder a preguntas como las que escribo a continuación. Preguntante

  • ¿ Qué es lo que más odias?
  • ¿ A quien no puedes perdonar?
  • ¿Qué es lo que menos te gusta de tí? (Críticate un poco, pero solo como ejercicio)
  • ¿De qué te quejas?
  • ¿Qué cosas etiquetas como malo?

Nuestros hijos, también son nuestro espejo.

Siempre he pensado que nuestro hijos son también nuestros espejos. Convivimos con ellos muchas horas, y como dice el refrán la confianza da asco. Con los hijos el espejo se vuelve a veces difícil de identificar, no sabes realmente si tú le haces de espejo a tu hijo. O, es tú hijo el que te está haciendo de espejo… Normalmente es la segunda opción, pero conviene revisarlo por si acaso. Puedes verlo tú y ser de tu pareja.

La primera vez que me dí cuenta de que mi hijo me hacía de espejo  fue una de las veces que entre a ordenar su cuarto. Eso incluía, tirar las cosas viejas, juguetes rotos… y demás. Cosa que mi hijo no hacía, por aquel entonces era muy pequeño para hacerlo él… esa era la excusa que me daba yo.

Realmente, me fastidiaba ordenar la “habitación del niño”, aunque más me fastidiaba era verla manga por hombros.  ¿Recuerdas que te decía en la sección anterior? ¿Sentimiento negativos? Ese sentimiento era mi espejo.

Y ¿porque me fastidiaba? porque estaba haciendo algo en su habitación, para que él estuviera a gusto, que yo no hacía en la mía. O en el resto de la casa.

Una vez que me dí cuenta, y empecé a hacerlo en la casa, mi hijo cambio también. A su escala. Ahora los juguetes rotos, me los da. O me dice que done los que ya no uso.

Así de sencillo.

¿ Estas preocupado porque critican a tu hijo?, implica que estas criticando a alguien.

¿ No confías en tu hijo?, implica que no confiaron en ti.

Si juzgas  X por Y, tu también lo haces. Sin darte cuenta, pero lo haces.

¿ Gritas a tu hijo ? Quizá es porque te han gritado a ti, y eso duele, por partida doble. Duele, porque tú no quieres gritar a tu hijo, porque no te gustaba cuando te gritaban a ti.

¿Este espejo es realmente mío?

La segunda pista es la siguiente:

Esto me resuena

Me resuena, me cuadra, me encaja… lo que más te guste. Tiene que encajarte. Si no te resuena, puede que no sea un espejo, o que no sea tuyo, sino de alguien cercano.

Trabajando con  la ley del espejo

Para usar el espejo, en tu día a día, no se necesita mucho. Estar atento a las situaciones y ya pasado el momento reflexionar sobre ello.

Esta ley, te recuerdo que

nos enseña a autobservarnos para avanzar cambiando patrones de comportamiento.

Técnica 1

Hay veces que con hacerle una reflexión sobre tema es suficiente para avanzar

Hay veces en las que toca aplicar un cambio de comportamiento, una nueva acción, después de la reflexión.Una de mis frases preferidas es la de Eisntein definiendo la locura. Locura es hacer siempre lo mismo y esperar obtener distintos resultados. Y esto es algo que aplicar con la ley del espejo. Y por eso, como os conté, en vez de ordenar la habitación de mi hijo, ordeno la mía.

Otro ejemplo, analicemos la frase los políticos son unos ladrones. ¿Te sacan de tus casillas?. Este el momento de que te preguntes, porque te sacan de tus casillas. Actualmente muchos de los políticos que tenemos se aprovechan de su cargo. Cada uno a su nivel. Yo lo tengo aceptado. Y también he aceptado que no voy a trabajar por cambiar las leyes, porque mi trabajo discurre en otras áreas. Y por ello no pierdo mi tiempo pensando en como roban, que si esto, que si lo otro, que si lo de más allá. Quizá algún “y todavía seguimos así”.

Y tampoco me aprovecho a mi nivel. Es decir, no me llevo material de papelería de la oficina, y  si reviso la cuenta del bar, y sí falta una consumición, lo digo.

Técnica 2

Te recuerdo que estamos usando el espejo para vaciar la mochila que no nos deja avanzar. Y eso implica que en algún momento nos vamos a tropezar con algo que tenemos metido al fondo de la mochila. Muy al fondo. Algo que queremos olvidar, porque recordarlo duele.

Pero eso es lo que estamos haciendo, sacando a la luz las cosas de nuestra mochila porque eso es lo que hace el espejo  ILUMINAR.

Cuando estas cosas aparecen, me suelen llevar más tiempo limpiarlas puesto que los recuerdos van saliendo poco a poco, a veces envueltos con un montón de sentimientos.

Estos espejos suelen ser dobles. Es decir, yo repito un patrón que hicieron conmigo. Probablemente a la que la persona que me lo hizo se lo hicieron, o lo vivió también. Y para sanar esto tengo que perdonar, y cambiar mi patrón de comportamiento.

y a veces cortar los lazos energéticos.  Por los que, según el asunto serían dos o tres pasos.

1.- Reflexionar sobre asunto

2.- Perdonar Yo no necesito saber porque la otra persona hizo lo que hizo. A veces ni siquiera tengo que hablar con ella para perdonar. Puede que este lejos, que no sepa como localizarla, que no crea que haga falta o que no quiera.

3.- Cortar lazos. Un poco más adelante os enseñare que son, y como cortar los lazos. Esto no es necesario con todas las personas. En algunas situaciones es bueno.

Paso 1: Reflexionar sobre el asunto

Esta vez para reflexionar sobre el asunto cojo papel, lápiz y a veces, una caja de kleenex….

Suelo empezar con algo tipo mapa mental, es decir, escribo la palabra clave en el centro y desde allí, añado palabras clave, sobre todo para no cortar el proceso de pensamiento.

Tienes que localizar a la persona que espejas. Busca a las personas que en tu vida estén pasando lo mismo que tú, ahora o cuando era pequeño.

Una vez localizada, toma un folio en blanco, escribe lo que sientes por esa situación. Desahógate. En serio. Aunque salgan insultos, plásmalo … No te cortes. Esta hoja es solo para tus ojos.

Esto te puede llevar un tiempo. No pasa nada. El que marca el ritmo aquí eres tú.

No hace falta que escribas lo siguiente, pero puedes reflexionar sobre porque esa persona hizo lo que que hizo. Intenta ponerte en la piel del otro. Entender su situación. Eso no quiere decir que lo juzgues como bueno o malo. Sino, solamente busca el porque, intenta ver la situación desde fuera, como si estuvieras escribiendo una novela, y estuvieras presentando a los personajes. . ¿Qué habrías hecho en su lugar? ¿Qué podrías haber pedido en esos momentos que no pediste?

Esta reflexión nos lleva a perdonar y a cambiar los patrones de comportamiento.

Un día, conduciendo, vi en mi espejo retrovisor… si, si, en el retrovisor,¡madre mía que forma de llamar mi atención!, la cara de mi hijo, resignado, aguantando el chaparrón, por ir tarde a una extraescolar. En ese momento, pensé, así me debía ver mi madre cuando me daban las notas.

Ley del espejoYo recuerdo sus gritos, su enfado, su frustración en el coche. Entiendo que estaba preocupada por mi futuro, porque iba a ser yo de mayor, como me ganaría la vida cuando ella no pudiera cuidarme. Si tendría hambre y un techo sobre mí. Pero, ¡qué cosas! no recuerdo mis contestaciones, que seguro  a ella le hicieron daño.

También recuerdo que yo no quería gritar a mi hijo, no me gustaba que me gritaran a mí y me había dicho a mí misma que no quería hacerlo. Que lo aborrecía. Así pues ¿por qué  narices estaba repitiendo el patrón? Cuando además el tema de los gritos es totalmente distinto. Nosotros llegábamos tarde.

Sentí que mi mochila me estaba pidiendo a gritos que solucionara el asunto.

Explorando el tema recordé, que mi abuela también había gritado a su hijo mayor por los estudios, me lo contó mi tía, tanto grito que de hecho, las dos hermanas medianas solo hicieron los estudios obligatorios. Mi madre, la hermana pequeña, no recuerda que a ella la gritaran, pero quizás su subconsciente recuerda que a su hermano si. Y su subconsciente lo copio como solución.

Recuerdo mis esfuerzos por sacar buenas notas, recuerdo mi frustración por decepcionar a mi madre. Me acuerdo de las veces que no salí con los amigos por estudiar. Recuerdo ponerme cada vez más y más nerviosa cuando venían los exámenes, y cada vez entender menos en clase. El olor a tabaco de la profesora de refuerzo en matemáticas. Recuerdo una vez que me desmorone, ya de adulta, por los nervios de un examen. 

En este caso, yo me pregunte si podía haber evitado los gritos cuando pequeña y si necesitaba algo que no me dieron o que no supe pedir.

Paso 2: Perdonar y cambiar patrones

Una vez reflexionado sobre el tema, eres tú quien decide si quiere sacar el tema con esa persona. Y disculparte. Si. Disculparte por la parte que tú sientes incorrecta. O contarle como te hubiera gustado que se resolviera la situación. Hablar de un tema que tienes pendiente.

Antes de nada, tienes que sentarte contigo mismo y reflexionar si puedes mantener esa conversación. Es decir, si no tienes una idea clara de cómo se puede cambiar el patrón. Quiza es mejor que postergues esa charla, ya que lo que buscas es zanjar el tema. No avivar las ascuas.

Yo he perdonado a mi madre, me he disculpado con ella. Y me he disculpado con mi hijo. Le conté la historia y entre los dos llegamos a una nueva forma de salir de casa.

Paso 3: Cortando lazos

Este tercer paso solo lo recomiendo si esa realmente crees que no tienes forma, (ni ganas) de contactar con esa persona o paso ya hace mucho, mucho tiempo. Y por supuesto, solo después de haber realizado los dos primeros pasos. Un lazo energético es una conexión energética con otra persona. ¿Recuerdas cuando contestas al teléfono y la persona que llama es en la que estabas pensando? Pues bien, esa conexión es un lazo energético.

Solamente cortaremos los lazos energéticos cuando no podamos contactar con la otra persona. Bien porque ya está muerta. O bien porque pese a nuestros esfuerzos, no nos coje el teléfono, ni el correo, no somos capaces de localizarla…

Los lazos energéticos que vamos a cortar son los que unen el chakra del corazón. Es decir, iría de tu chakra a su chakra.

Así que sentamos, tranquilamente, sin que nada nos interrumpa. Cerramos los ojos y respiramos profundamente.

Repensamos la situación con la otra persona. Aquello que sentimos que no hicimos nosotros, aquello nos hizo él.  Cuentatelo a modo de resumen.

Visualiza el lazo con esa persona y agarralo con un mano.

Con la otra mano, coge unas tijeras (imaginarias)

Cuando estes listo. Dí

“Lo siento. Perdona. Gracias por lo que me has enseñado. Y adios”

Y corta el lazo.

Conclusión

La ley del espejo como ves es realmente sencilla de usar y de reconocer, ahora bien, he de reconocer que a veces las lecciones que nos enseña son duras. Se necesitas honestidad con uno mismo y constancia. En esos momentos especialmente duros, recuerda todo el potencial que tienes dentro. Recuerda tus sueños…. Te aseguro que el esfuerzo vale la pena.

Posdata

El mundo es mi espejo Bárbara Sánchez ZurbanoHe escrito un libro y dos artículos más relacionados con la ley del espejo.

Libro: El mundo es mi espejo

Artículo: Trucos para evitar personas tóxicas

Artículo: ¿El mundo es machista?

Si tu quieres que hable de algún tema determinado desde el punto de vista del espejo, contáctame.

Pos-Posdata 😉

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Me gustaría saber que te ha parecido la ley del espejo. Cuando deje el borrador me dijeron cosas como “densa”, “me está removiendo mucho”. Déjame tu opinión como comentario, por favor. Si te apetece, y quieres compartir con nosotros alguno de tus espejos, también. O incluso quieres que te ayude con ellos… ya sabes donde ando.

Un abrazo.

Esta obra está bajo una

Licencia Creative Commons

Ultima actualización nov 2016


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10 ideas sobre “La ley del espejo

  • Amalia Hernandez Rodriguez

    Hace un algunos años trabajè los miedos, odio, frustración, amargura, envidias y mas, en un grupo de autoayuda, debo compartir que en 2 años 8 meses, logrè aligerar la carga emocional y cambiar algunas actitudes; en ese tiempo mis hijos eran aùn niños, actualmente me espejean demasiado, asì lo percibo, siento que tengo aùn mucho que trabajar, sè que tienen actitudes mìas y me molesta, gracias a escuchar el audio libro, me doy cuenta que critico mucho de manera verbal y mental, segùn siento tener buena autoestima, sè que necesito revisar de manera consciente lo que estoy viviendo y sitiendo hoy.
    Gracias por las herramientas y técnicas para hacer los cambios.

  • Isabel Mas Saurí

    Gracias Bárbara!!
    has logrado explicar de manera fácil y ordenada cómo podemos integrar en nuestro funcionar del día a día la Ley del Espejo. Personalmente te agradezco tus aclaraciones telefónicas y vía whatsapp. Ha sido un placer tu eficácia y tu eficiencia. Tu profesionalidad te llevará muy lejos!!

    Suerte bonita!!

  • Patro

    Gran trabajo, Bárbara, una suerte tenerte como amiga. Doy fe de que siempre que hemos pasado juntas y solas un tiempo, he regresado a la vida con más energía

    Gracias de nuevo

  • noemi

    Habia escuchado hablar de la Ley del Espejo..como aquello que te resuena en los demas esta en ti…pero no habia terminado de profundizar en ello, me parecía complejo y no entendia muy bien que si una persana me parecia excesivamente controladora es porque yo lo fuera……”no yo no soy asi”…. Tras leer tu articulo algo a vibrado en mi…y he entendido muchas cosas sobre esta ley. Me parece muy claro para personas que como yo no tenemos mucha base y me encanta que no sea solo teoria…si no que nos expliques con casos de la vida real como ponerla en practica. Gracias por tu aportacion y por compartir esta herramienta. Gracias

    • Bárbara Sánchez Autor

      Gracias a ti por leerla.
      Actualmente, dos artículos más del blog, bajo la etiqueta La ley del espejo, tratan dos temas relacionados con la ley del espejo

  • Cecilia

    La verdad Bárbara es que mis mejores espejos son mis hijos, no hay dia en que no salten chispas con alguno, cada uno en su estilo me obligan a revisarme a diario.
    Si estoy centrada soy capaz de pensar el porqué esa situación me molesta tanto, que parte de mi veo en sus actitudes que no me gusta, y por lo tanto, qué tengo que trabajarme, pero hay ocasiones en las que no me es fácil y me desmadro 😉

    Un abrazo.